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Resumo de Imprensa (14-2-2002)

 

Radio Klara
Santiago de Compostela en estado de sitio
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Vieiros
Ferrín, o Padre Silva e 2.000 manifestantes

As manifestacións dos anarquistas e da Plataforma por umha Europa Alternativa remataron os seus respectivos percorridos xuntándose na Praza de Galicia. Eran máis de 2.000 os mozos e mozas, independentistas e ácratas, que berraban, bailaban e cantaban diante de policías que cercaban todos e cada un dos seus movementos.

Ambas as dúas manifestacións foron cercadas de xeito espectacular pola policía. Máis de trinta furgonetas con axentes dentro rodeaban tanto a Praza de Vigo (de onde saíron os anarquistas ás 20 horas) como a Praza Roxa, de onde partía a Plataforma ás 20.30. Ademais dos vehículos blindados, axentes en fila formaban auténticas barreiras humanas e inexpugnables. Polo aire, un helicóptero iluminaba as prazas.

A manifestación dos independentistas (detrás desta plataforma está a FPG, Nós-UP, Agir, Primeira Linha, CUT...) estaba comandada por dúas caras coñecidas: Xosé Luís Méndez Ferrín e o Padre Silva, que recibiu o aplauso de moitos dos presentes.

O percorrido polo Ensanche foi absolutamente pacífico, só perturbado por centos de policías que rodeaban a masa humana e o ruído que facía o helicóptero. Os manifestantes respondían así: "Aquí está, aquí se ve, a democracia do PP" ou "Esta é a súa democracia" ou "¿Para que levades casco se non tedes cabeza?".

Como antiglobalización que eran, o resto das consignas dedicábanllas a este escorregadizo concepto: "Europa social e non do capital", "Liberdade de expresión", "Os imperialistas son os terroristas", ou "Non, non, non á globalización".

Ao final, independentistas e anarquistas xuntáronse na Praza de Galicia. Os ácratas, bastante máis festeiros e divertidos, chegaron disfrazados e tocando diversos instrumentos, dándolle máis colorido á mobilización. E alí rematou a mani, de xeito pacífico.

Nunha parte da praza, un mozo recoñeceu a un axente antidisturbios como o que mallou aos manifestantes anti-LOU no Rectorado o día da investidura de Fraga. Así que se concentraron xunto a el para "saudalo" e recordarlle os paos que lle deu aos estudiantes naquela ocasión. Todo con moi "bo rollito".

Estrella Digital
Santiago en alerta roja

Sonia Vizoso

Estoy totalmente de acuerdo con el Ministerio de Interior: Santiago se convertirá entre el 13 y el 15 de febrero en una ciudad de alto, yo diría que altísimo, riesgo. Unas personas muy peligrosas que se empeñan en perturbar la paz en el mundo un día sí y otro también tienen previsto aterrizar esos días en el agra del Apóstol. Se ocultan tras los principios de libertad y justicia para ganarse el apoyo de la masa pero, advierto, son lobos con piel de cordero.

Galicia no había sido objetivo de sus acciones hasta ahora. Seattle, Génova, Praga...n Quedaba lejos pero al final han acabado por poner el pie en territorio gallego, en una de las zonas más pobres de Europa, donde creen, digo yo, que podrán ganarse las simpatías del pueblo con más facilidad. Aún está por ver pero, como subraya Interior, hay riesgo, alto riesgo.

Ellos no conocen en sus carnes ni el hambre ni la miseria. Cursaron estudios universitarios, comen tres veces al día y no viven en una chabola. Su historial delictivo está limpio como una patena y, como mucho, han podido ser objeto a lo largo de su vida de una inspección fiscal o de alguna que otra multa de tráfico. Eso, en vez de descubrirles que no conocen el mundo, les convence de que tienen más razón que nadie y que deben imponer su forma de ver las cosas.

Se autoproclaman como la salvaguarda de la justicia, pero defienden o consienten ciertos regímenes y acciones que poco tienen que ver con ella. Aseguran que están al lado del pueblo y que velan por sus intereses, pero dan palmaditas en la espalda a los poderosos con guantes de lana y se enfundan los de hierro para recibir al resto de la plebe. No todos se adhieren a la misma ideología pero beben del mismo sistema que se niega a dar medicinas a los niños de Iraq y trata peor que a animales a los presos de Guantánamo, mientras derrama lágrimas por unas estatuas de Buda.

Los ministros de Justicia de la Unión Europea estarán dentro de unos días en Santiago. Alto riesgo. Sobre todo porque en este tipo de cargos se suelen infiltrar algunos violentos.


Un desproporcionado control policial y cuatro manifestaciones reciben en Santiago a los ministros de la UE

Los ministros de Justicia e Interior de los Quince ya están en Santiago. Durante los dos próximos días abordarán la problemática del terrorismo internacional y de la inmigración "ilegal". Compostela los ha recibido tomada por más de 5.000 policías, que hna controlado muy de cerca las cuatro manifestaciones de la jornada de inaguración, sobre todo las convocadas por anarquistas e independentistas gallegos. El control policial en Santiago es desproporcionado, ya que los agentes superan en número a los manifestantes en todas las protestas de los temidos grupos antiglobalización.

La manifestación promovida por los independentistas de la Plataforma Europea por unha Europa Alternativa reunió a 800 personas. Intimidados por la fuerte presencia policial, los manifestantes marcharon coreando consignas contra la Europa del capital y el Imperialismo.

A la cabeza de esta protesta el novelista y líder del Frente Popular Galego Xosé Luís Méndez Ferrín y el director del Circo de los Muchachos, el Pardre Silva, portaban una pancarta cuyo lema era "Galiza contra a Europa do Capital". El párraco Padre Silva justificó su presencia asegurando que "la globalización provoca que cada año mueran 50.000 personas".

Momentos de tensión

La protesta de los independentista convergió con otra protagonizada por un millar de simpatizantes anarquistas en la Plaza de Galicia. Al producirse la reunión de las dos manifestaciones, los antidisturbios rodearon la plaza por completo e impidieron la entrada o salida de cualquiera persona, incluso si era ajena a la movilización. Fue entonces cuando se produjeron varios momentos de tensión entre antidisturbios y manifestantes.

El caso viejo de la capital de Galicia sigue tomado por la Policía. Los agentes prohíben el paso a la Praza del Obradoiro, a pesar de que el alcalde había prometido lo contrario. En la fachada de la catedral de Santiago, el Concello ofrece durante la noche del miércoles un espectáculo de luz y fuegos artificiales reservado para los ministros de la UE y sus séquitos.

Más protestas este jueves

Mientras, los santiagueses se conforman con ver los fuegos artificiales de lejos, mientras comentan una jornada llena de cortes de tráfico e identificaciones en las calles. Se preguntan si, visto lo visto, era necesario un despliegue policial tan fuerte. Sobre todo en la manifestación convocada por Comisiones Obreras, a la que acudieron un centenar de simpatizantes y cerca de un millar de antidisturbios.

La respuesta llegará este miércoles, pues para esta jornada están convocadas nuevas movilizaciones de anarquistas e independentistas. La más masiva será, sin embargo, la protesta organizada por el entorno social del Bloque Nacionalista Galego, convocada para este mediodía bajo el lema "Por una Europa Solidaria y de los pueblos".

Xornal.com
Miles de personas piden en Santiago, vigilados por la policía, una UE más justa

Un millar de personas, en su mayoría jóvenes, participaron en dos manifestaciones simultáneas que recorrieron las calles de Santiago para protestar contra la reunión de ministros de Justicia e Interior de la UE, que se celebra en la capital gallega. Un gran despliegue policial vigiló el desarrollo de ambas protestas.

XORNAL/A Coruña.- La manifestación más numerosa, con más de 500 participantes, estaba convocada por la Plataforma Galega Antiglobalización, integrada por sindicatos estudiantiles, ecologistas y organizaciones políticas como los independentistas de AMI. Reclaman que los problemas sociales de Europa se resuelvan de forma más justa y que exista una auténtica política social europea.

La primera manifestación, convocada por los sindicatos CNT y CGT, partió de la Plaza de Vigo sobre las 20 horas. Un portavoz de CGT explicó a los medios de comunicación que la protesta contra la cumbre quiere poner de manifiesto que los ministros de la UE quieren reforzar Europa "contra la inmigración" y reforzando la acción policial para reprimir a movimientos disidentes.

Un gran despliegue policial vigiló el desarrollo de ambas manifestaciones. Las calles de la zona nueva de Santiago registraron una gran presencia de agentes y vehículos policiales y un helicóptero sigue desde el cielo e iluminó el recorrido de los manifestantes.

El Correo Gallego
Unas dos mil personas protestan en la calle contra la política "represiva" de la UE

Alrededor de dos mil personas se manifestaron ayer en la capital gallega contra la política "represiva y capitalista" de la UE con motivo de la reunión de ministros de Justicia e Interior que se celebra en Santiago. Bajo una estrecha vigilancia policial, con decenas de furgones y un helicóptero 'vigilando' la marcha, los manifestantes corearon varias consignas y portaron pancartas por una "Galicia contra a Europa do capital" o "4.000 policías, ¿para qué?".

SANTIAGO. Redacción

El fuerte dispositivo de seguridad que rodeó las dos manifestaciones contra la 'cumbre' de la UE en Santiago, que tuvieron lugar a última hora de ayer en el Ensanche, motivó gritos de protesta de los concentrados, que corearon A policía tortura e asesina al calificar de "provocación" el despliegue policial, según aseguraron a este diario un miembro de la CNT y un representante de la Plataforma Galega por unha Europa Alternativa.

Las dos marchas recorrieron distintas calles de la ciudad bajo un estrecho control policial. A las ocho de la tarde se concentraban en la plaza de Vigo más de 700 miembros y simpatizantes de la CNT, muchos de ellos disfrazados y con las caras pintadas. Allí podían verse pancartas como Contra o Kaos capitalista a ordem anarquista.

De allí salieron recorriendo varias calles de la ciudad hasta llegar a la Alameda, siempre escoltados por un cordón policial y seguidos de varias decenas de grilleras e incluso un helicóptero sobrevolando la zona.

El único momento de tensión se vivió precisamente al terminar el recorrido, en la Alameda, al impedir la policía que entrasen en el casco antiguo. Sin embargo, y tras una sentada, los manifestantes optaron por juntarse con la otra manifestación, lo que motivó el aplauso de los manifestantes de esta plataforma, que agrupa a distintos colectivos desde ecologistas hasta organizaciones políticas como AMI o Unidade Galega y estudiantiles como Agir.

Apuesta por una Europa "más justa y solidaria"

LAS voces que alzaron ayer en las calles compostelanas la Plataforma Galega por unha Europa Alternativa y los manifestantes reunidos en torno a la movilización convocada por la CNT coincidieron en pedir la construcción de una Europa "más justa y solidaria", en contra de la que consideran la "Europa de las fronteras". El cierre de fronteras a la inmigración, o la acumulación de capital en Europa, fueron dos de los argumentos esgrimidos por los colectivos para justificar su protesta, aprovechando la reunión de ministros de Justicia e Interior de la UE. Los manifestantes destacaron el "impresionante" despliegue policial, que calificaron de "provocación", y que señalaron como una muestra del recorte de las libertades de los derechos civiles, característica, apuntaron de la política "represiva" de la UE.

El escritor Xosé Luis Méndez Ferrín justificó su presencia portando la pancarta de la Plataforma porque "formo parte del movimiento antiglobalización, es decir, de la nueva internacional anticapitalista". El padre Silva, fundador de la Ciudad de los Muchachos, participó porque "defiendo a 50 millones de niños que son asesinados cada año por la globalización".

La Voz de Galicia
Tantos antidisturbios como manifestantes

Unas 2.000 personas participaron en cuatro movilizaciones, que se saldaron sin incidentes ante un extraordinario despliegue policial

La ausencia de incidentes en las cuatro movilizaciones convocadas en Santiago a modo de recibimiento a los ministros de Justicia e Interior de la UE casi da la razón a la leyenda aireada por los manifestantes en una de sus pancartas: «4.000 policías, ¿para qué?». Aunque más de uno, sobre todo del bando azul, puede pensar que la exhibición de fuerza tenía precisamente ese cometido, el de desactivar posibles conatos violentos y garantizar la seguridad. Pero, ciertamente, no hubo para tanto. Hasta la presencia del padre Silva al frente de la manifestación del colectivo «Por Unha Europa Alternativa» era augurio de protesta pacífica. Fue un recreo.

Santiago es la ciudad más segura de Europa. Sale a un policía por cada veinte habitantes. Y, en caso de movilización, a dos agentes por manifestante. Con semejante despliegue policial, las concentraciones de protesta organizadas ayer en Compostela discurrieron con menos incidencias que cualquier aglomeración de chavales en el patio de un colegio.

Fue una primera jornada de guante blanco en la calles. Curiosamente, la movilización convocada por los propios funcionarios de la policía resultó la más movida y también desigual. La protesta, que enfrentó a medio millar de agentes de paisano con un centenar de compañeros embutidos en el mono azul, se calentó cuando los primeros intentaron concentrarse en la praza de Rodrigo de Padrón, que aloja la comisaría compostelana.

Los policías que estaban de servicio se limitaron a cortar el paso a los que ayer se asomaron al otro lado de la realidad. Éstos amagaron con avanzar unos metros, pero todo se quedó en un gesto más destinado a surtir de material a los medios audiovisuales que a destapar hostilidades.

La manifestación central de la jornada reunió en la praza Roxa a un millar de personas por iniciativa de la Plataforma Galega por Unha Europa Alternativa. Allí estaban miembros de grupos estudiantiles y de los colectivos independentistas como AMI y AGI. La policía aprovechó la ocasión para montar un ensayo general de dimensiones desconocidas en Galicia. Un total de 98 de agentes, según fuentes de la organización -un manifestante los contó uno por uno-, rodearon la plaza en un impresionante cordón de seguridad.
Ferrín y el padre Silva

Su presencia y la de un helicóptero que taladró el cielo compostelano con el ruido de sus motores y un potente foco de luz direccional -más propio de El Fugitivo- despertó más expectación entre los ciudadanos que la manifestación, que parecía una de tantas. Hasta las consignas eran conocidas: «Galiza ceibe, poder popular», «Esta é a súa democracia». Al frente, Xosé Luís Méndez Ferrín -líder de la FPG- y el padre Silva, con su sonrisa y su alzacuellos.

Faro de Vigo
Manifestaciones enjauladas

La orquesta América, contratada para amenizar el entierro de la sardina, tuvo que retrasar su ensayo. El ensordecedor ruido de un helicóptero de la Policía Nacional obligaba a hablar al oído para entenderse. La nave sobrevolaba a baja altura la Plaza Roxa, en el corazón de Santiago, disparando un potente chorro de luz sobre los rostros del millar de manifestantes concentrados por la Plataforma Galega para protestar en el primer día de la cumbre de Justicia e Interior de la Unión Europea.

Ésta era ya la última de las cuatro manifestaciones, entre ellas una de los propios policías, que ayer recorrieron las calles de Compostela. Minutos antes, los anarquistas convocados por la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) vociferaban sus consignas por la céntrica calle Rosalía de Castro. Ante ellos, seis lecheras de la Policía Nacional; a sus espaldas, otros tantos furgones. Aunque los manifestantes no llegaban al millar caminaban vigilados por un cinturón de agentes con el casco puesto y con escopetas preparadas para disparar pelotas de goma.

La Rúa Senra separa la zona nueva de la ciudad del casco histórico. Sobre esta calle de apenas quince metros de ancho se construyó una muralla de setenta agentes, con nueve furgones aparcados a sus espaldas cargados de refuerzos dispuestos a recibir la orden de actuar.

Ni uno sólo de los manifestantes consiguió poner un pie en el casco antiguo de Santiago, donde se encuentran los edificios en los que se desarrollará la cumbre y se alojan las delegaciones. El dispositivo de seguridad selló la zona vieja de tal modo que a las 20.00 horas, en pleno apogeo de las protestas, los 28 ministros de la UE dejaban sus maletas en el Hostal de los Reyes Católicos sin ver ni oír a los manifestantes.

Al silenciarse los gritos, cuando los manifestantes se disolvían y la policía se relajaba apareció el director general de la Policía Nacional, Juan Cotino. Enfundado en una gabardina inspeccionó sobre el terreno los primeros resultados de la "Operación Añil".

Probablemente sabía ya que esa misma tarde, apenas tres horas antes, quinientos miembros del cuerpo que dirige se mofaron sin miramientos de él y del ministro del Interior, Mariano Rajoy. "¡Cotino dimite, la poli no te admite!", gritó el medio millar de policías de toda Galicia que también eligió el día de ayer para manifestarse en Santiago. Lo hizo en la Plaza Rodríguez de Padrón, a sólo unos metros de la principal comisaría de la Policía Nacional en esta ciudad. Ninguno de ellos sabía entonces donde se encontraba Cotino.

Allí se vieron ayer las dos caras de una misma policía, únicamente separadas por una pancarta. A un lado doscientos agentes uniformados y de servicio. A unos centímetros de sus caras, medio millar de compañeros suyos con pancartas, silbatos y bombos y gritándoles consignas habituados a oírselas a otros: "¡Únete, no nos mires!"

Tras las ironías por el cambio de papeles, la protesta se tensó. Los manifestantes se empeñaron en atravesar el cordón con el que la policía impedía acercarse a la Comisaría. Todo empezó como un forcejeo de broma, pero algunos se dejaron llevar y tuvieron que ser reprendidos.

"¡Que somos compañeros, que estamos trabajando!", gritaba uno de los agentes de servicio, mientras se esforzaba por no ceder terreno por los empujones. "Ellos que cumplan con su trabajo, pero nosotros pasamos´, comentaba uno de los manifestantes decidido a seguir adelante.

En unos segundos todo se relajó. Las muecas de tensión se transformaron en sonrisas, incluso uno de los cabecillas de los manifestantes y un mando de la policía se estrecharon la mano. El forcejeo continuó pero ahora entre risas, casi como un juego.

Defensa de los trabajadores frente al capital

Convocados por la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), menos de un millar de anarquistas -con una espectacular dispositivo de seguridad- salió ayer a las calles de la capital de Galicia para protestar por la falta de una política europea que de prioridad a los derechos de los trabajadores y no del capital.

Gritos contra un "muro" de antidisturbios

La marcha de la Plataforma Galega y la de la CNT se fundieron en la calle Senra. Allí se formó un "muro" de agentes de la Policía Nacional que les cortaba el paso hacia el casco histórico. En la foto, una de las manifestantes ante el cordón de policía desplegado en esa calle.

El progreso de Lugo

Coincidiendo con la primera jornada de la cumbre de ministros europeos de Justicia e Interior, ayer se desarrollaron en la capital gallega cuatro manifestaciones. Cronológicamente, la primera fue la de Comisiones Obreras, para reclamar una carta social europea que garantice iguales derechos en toda la Unión Europea. El sindicato quiere que la UE legisle en materias como inmigración o asilo político y que se equiparen los derechos en todos los países en materia social, laboral y de protección jurídica.
Más tarde, policías se concentraron para pedir medidas laborales y de organización del Cuerpo. Al acto se sumaron familiares de guardias civiles. En un manifiesto firmado por los sindicatos SUP, ANPU, UFP, SPP, SPPU,
SCP Y AUGC se reclamaba "justicia profesional y salarial", más medios para desempeñar sus funciones, así como la equiparación de las retribuciones con policías autonómicas y locales.
A última hora de la tarde se desarrollaron dos manifestaciones, una convocada por la CNT y la CGT y otra por la Plataforma Galega Antiglobalización, integrada por sindicatos estudiantiles, ecologistas y organizaciones políticas, que reclaman que los problemas sociales de Europa se resuelvan de forma más justa y que exista una auténtica política social europea.
El desarrollo de las protestas en la calle fue seguido por un gran despliegue policial.

retirado de http://www.galizalivre.org